Llamo poeta a todo escritor que expresa
Poesía a través del Verso de la Prosa
El Gramático y el Poeta
(En Interprosa)
Son antitéticos.
Los diferencia el modo cómo aprehenden el cosmos
la percepción que del Ser tiene cada uno
El poeta es creador
El Gramático es Erudito
El Poeta es Intuitivo
El Gramático es Racional
Un Poeta con vacilación gramática
repugnaría al alma
Un Gramático con aires de Poeta sería tan antinatural
como un puerco espín con ruleros
*
Sus mundos son diferentes, diferentes en el plano, en el ángulo, en la dimensión
Son tan diferentes que bien podría decirse que son paralelos
El Gramático recorre sendas hechas por la mediasuela, buscando la prueba vital de alguna existencia
El Poeta fluye por mundos polidimensionales, en los que el tiempo espera y el espacio se acurruca en algún vértice de la emoción
Pero no entendamos mal lo que hemos creído entender
El Poeta, antes de ser iconoclasta de las reglas es, por sobre todo, un verdadero conocedor del Idioma
Un catador que sabe aspirar los aromas de la esencia misma de la lengua
Un mago que roza la palabra sin tocarla apenas, para despertar en ella los recónditos secretos que laten misteriosos en el fondo del Ser
Un Poeta es un nigromante de la vida, no de la muerte
Un taumaturgo que encandilado por los estados puros del Ser, encandila con la emoción lejana a quienes somos parte del Ser
Una forma fuera del bloque de mármol
Un espíritu ausente de un fin
Por eso es que el Gramático, monje de los preceptos, no tiene ninguna autoridad para juzgar la obra del Poeta desde la regla y desde la norma
*
En el ámbito de la expresión, el Poeta está interesado en la connotación de la palabra o, en el mejor de los casos
en su transfiguración
para traernos la descripción de un estado del Ser, que tanto más puro, más lo obligará a abjurar de la denotación semántica, de la fidelidad etimológica o de la formalidad sintáctica
La censura a un Poeta nunca puede provenir desde el diccionario ni desde el libro gramatical ni desde el catecismo conventual
La censura a un Poeta debe surgir de su propia incapacidad para expresar ético-estéticamente un estado del Ser
marco en el que la ética y la estética son logradas no sólo como disciplinas de lo bueno y de lo bello, sino, como los máximos instrumentos cognoscitivos de la Intuición
La Intuición, capacidad del encuentro definitivo del Ser Concreto (el Poeta) con un estado del Ser, exige medios cognoscitivos que huyen de la convención racional
Es en este punto donde la distancia del Gramático se hace mucho más lejana con relación al Poeta, pues el primero se refugia en la Razón, que juzga
mientras que el segundo se ampara en la Intuición, que comprende
Es muy fácil juzgar, todos lo hacen, pero es dado sólo al Poeta la capacidad de comprender al Ser Genérico, a la especie
*
Veamos algunos ejemplos al azar
Tomemos "La espantosa virginidad de las feas y otras historias" del escritor chileno Pablo Cassi
En uno de los relatos dice:
Se asomó a la ventana y desponjándose los zapatos, los hizo girar hacia la cama, mientras una melodía de Jemmy Dhorffi se apoderaba de sus labios
Esta pequeña frase nos trae un motivo pertinente de análisis
Supongamos que el Gramático decide que la palabra despojarse, en su acepción "privar a alguien de lo que goza y tiene" no es adecuada para el acto de sacarse los zapatos
Ante esta observación, Cassi le opondrá seguramente la cuarta acepción del diccionario: "desnudarse o quitarse las vestiduras"
Pero la palabra en cuestión va más allá de la legalidad lexicológica, puesto que despojarse, expresa mejor, dada la atmósfera de la situación
el estado anímico del personaje que acaba de constatar que su caballo no ganó la carrera
La segunda parte, mientras una melodía se apoderaba de sus labios, merece también un comentario
Que una melodía se apodere de algo, es algo que causa pío sobresalto en cualquier crítico cobijado en la Razón
Pero la frase sirve aquí para expresar y para entender el acto emocional del personaje que no se pone a cantar la canción como lo hace un cantante en el escenario
sino como un acto de íntima reafirmación de su estado de ánimo, entibiado éste por la nostalgia del recuerdo de sus años de saxofonista
Estos pequeños matices emocionales no son captados por el Gramático, con lo que lo expresado por el poeta nunca puede ser gozado plenamente por este inspector del lenguaje
Otro ejemplo
En otro relato de la obra, hay un acápite que dice:
Estaba apoyado en un día cualquiera de la semana... Estuvo pensando en el pasado sin lograr ordenarlo... Lo acompañaba aquella canción de Sinatra... Le había ocurrido antes con otras canciones. Fue un tiempo de romanticismo y desarraigos, torpezas de neófito que se enamoraba con facilidad... escribía poemas, a veces en excesos nostálgicos
Un Gramático de cepa dirá que estos párrafos atentan inmisericordemente contra el sagrado principio de unidad de tiempo
puesto que de un modo supuestamente indiscriminado, utiliza los versos en diferentes tiempos
Lo que el Gramático no tomará en cuenta, seguramente, será el hecho de que los tiempos combinados de los verbos que resalto con negrita
obedecen a la exigencia de diferenciar el flujo de sensaciones internas del personaje de la descripción de los estados externos
Observemos
El pretérito imperfecto (Copretérito, para algunos) Estaba, sirve, por lo menos, aparentemente, para describir un estado físico y externo del personaje
mientras que el pretérito indefinido (Pretérito, simplemente para otros) Estuvo le sirve para expresar un estado interno
Otra vez, en este caso, lo acompañaba, el pretérito imperfecto es usado para hacer notar la vigencia de la canción si ésta no provenía de su interior, sino de un estímulo externo
mientras que, otra vez un pretérito indefinido, Fue, se refiere a un estado interno, esta vez en el pasado
para terminar con otro pretérito imperfecto, escribía, que describe un acto externo, físico
Ahora bien; si el Gramático tuviese sentido poético, seguramente fundamentaría su crítica expresando que los usos de los verbos en esos tiempos
no son adecuados instrumentos de diferenciación entre el flujo de estados internos del personaje y los aconteceres externos
Si así fuera, su opinión sería considerada con respeto y hasta cabría la posibilidad de que tuviera el poder de convencernos de lo acertado de su aserto
Pero, si su crítica se refiriera sólo al hecho externo del aparente uso indebido de verbos expresados en diferentes tiempos, dentro de una sola descripción
la opinión nos parecería fuera de todo contexto y, como tal, no la tomaríamos en cuenta
Para tranquilizar el espíritu crítico del gramático, tomemos la expresión: "Le había ocurrido antes..."
Con la que Cassi nos da una muestra de su conocimiento de la Gramática, puesto que la utilización del pluscuamperfecto (Antecopretérito, para algunos)
está donde debe estar, es decir, en el puente que une un pasado a otro anterior
*
Pero el asunto se pondría mucho más intrincado si el Gramático pretendiera reforzar sus apreciaciones sintácticas con una especie de moralina lila-amarilla
El autor no hace más fácil las cosas, cuando, con un franco propósito de desafío, no sólo habla de vírgenes y de feas
sino que estructura el título de su obra con estas palabras transpirantes de pecado
Pero también aquí es preciso plantar un retazo de blasón poético, para aclarar la diferencia que existe entre la palabra denotativa del ser racional
y la palabra transfigurada del ser intuitivo
Si entendemos como Virgen alguien que todavía no ha tenido relaciones sexuales, entonces la palabra denotativa puede sonar chocante y hasta grosera
Pero, de la manera como yo lo entiendo, el vocablo es usado por Cassi no para exteriorizar una situación física o fisiológica, si se prefiere, de alguna mujer
Cassi nos trae la palabra en cuestión para referirse al estado general de expectación y de incertidumbre de quienes no conocen todavía algo que los demás sí
En este sentido, la palabra Virgen cambia completamente de ámbito, puesto que de un plano estrictamente físico es trasladada a un estado emocional
la virginidad no es atribuible a una mujer que no ha tenido relaciones sexuales
sino a un ser que está acuciado por saber, por sentir, por desarrollar las cuatro hojas de su trébol
que hasta ahora sólo ha germinado en tres
Es que la palabra Virgen cobra toda su esencia en la inocencia del ser que aún tiene capacidad de sorpresa
Nadie se refiere a una niña de dos años como Virgen, en el sentido de que no ha tenido relaciones sexuales
si alguien lo hiciera, nos daría una impresión realmente vulgar y fea
Sí nos referimos a una mujer, que en estado potencial de sentir el apremio, no ha contestado aún al llamado sexual con un hombre
Cuando se habla de Virgen, fuera de los estrados médicos y judiciales, generalmente se lo hace para referirse a un ser en acto de expectación ante lo no conocido todavía
Es en ese sentido, creo, y no en algún otro, que debemos entender el título controversial del libro de Pablo Cassi
Y Cassi también
El final de casi el total de cada uno de la mayoría de sus cuentos son una prueba de que la virginidad emocional ha sido derrotada, como un triunfo del Ser sobre la incertidumbre
*
He acudido a la cita de algunos párrafos de una obra que más se distingue por la percepción psicológica de sus personajes que por la expresión intuitiva de estados del Ser
y lo he hecho con el propósito de aceptar o lanzar sin ventajas, un guante en defensa de la expresión poética y en contra de las críticas racionales
Por otro lado, si el Canciller de un país dirige a su colega de otra nación una carta en la que dice, por ejemplo:
Ayer he tomado la decisión de asistir al acto de posesión del Sr. Presidente de Ricolandia...
el Gramático tendrá todo el derecho del mundo de pedir que la exoneración inmediata, puesto que no se puede permitir que un Canciller use el pretérito perfecto del Indicativo, cuando debe acudir
al pretérito indefinido
No sólo lo respaldará el derecho, será también acuciado por el deber de hacerlo, porque su misión, la de ser custodio de las normas del lenguaje
es un deber que lo pone por encima de cualquier jerarquía planetaria
Inclusive me asalta la horrible seguridad de que este artículo habrá de ser puesto bajo la lupa del Gramático para atiborrarme de un cúmulo de faltas atentatorias contra el Idioma
situación que me obligará a confiar en la magnanimidad del juez y ampararme en ella
sobre todo por el uso de la paráfrasis, no como una excepción, sino como una condición expresiva
la supresión de los puntos aparte y la ausencia alarmante de nexos entre frase y frase
En fin todo lo que singulariza mi modo expresivo que he denominado "Interprosa"en cuyos espacios dejo lo que el barroco viola con rellenos
Sin embargo, debo reafirmar que el poético, es el único mundo que veda el ingreso del Gramático como tal
puesto que los estados del Ser, mientras más puros, menos dóciles se mostrarán al imperio de la regla
El Gramático y el Poeta viven en mundos diferentes
Dejemos que cada cual se realice sin perturbar al otro
El uno creando
El otro custodiando
conforman una simbiosis que mantiene la lengua viva y ágil para la intuición y el pensamiento
Pero no los juntemos
De hacerlo, reprobaríamos en ambos mundos
Más bien, identifiquemos el lugar de cada uno:
Por la Intuición de los mundos politemporales
Poeta, a tus estados del Ser
Por la norma para preservar la identidad del Idioma
Gramático, a los bancos de tu escuela
Sin impiedad para nadie, con dignidad para todos, desde la ciudad de La Paz, Bolivia, a más de 3,600 metros sobre el aprecio y el cariño, en el primer día del mes de marzo, a los 1997 años del año cero