


Nota de Presentación

Los trabajos que incluimos en la primera parte de este número de EXÉGESIS están dedicados al filósofo francés Gilles Deleuze. Los mismos se presentaron en una actividad organizada por la Sociedad Puertorriqueña de filosofía y por el Departamento de Humanidades del Colegio Universitario de Humacao en honor al recientemente fallecido pensador. En esta actividad que se llevó a cabo el día 30 de noviembre de 1996 participaron: Miriam Muñiz, Eduardo Forastieri, Oscar Dávila, Juan Duchesne, Manfred Kerkhoff y Carlos Rojas Osorio.
Gilles Deleuze fue una de las personalidades más destacadas de la filosofía francesa del siglo XX. Afincó su pensamiento dentro de la corriente post-estructuralista desarrollando aspectos decisivos de la filosofía de Nietzsche que éste había dejado en estado seminal e interpretando sus teorías y defendiéndolas de tantas malas lecturas. Reúne a Nietzsche con Spinoza. Su exégesis del filósofo holandés es de las más bellas que jamás hayan pasado por la pluma de un escritor filosófico. La ética spinocista es una de liberación. Liberación de la negatividad de las afecciones pasivas para afirmar las afecciones activas. Lucidez de poner nuestros impulsos adecuándolas a la idea, al pensamiento, a la tarea que queremos realizar. Ilustración auténtica que Deleuze no deja de poner en relación con la de otro escritor en la lengua del Lacio, el gran Lucrecio.
No menos bellas y sugestivas fueron sus interpretaciones de las obras de Michel Foucault. Nos mostró cómo hay que conectar las relaciones externas del saber (relaciones de poder) con las condiciones internas (la regularidad discursiva de una época).
En fin, Deleuze desarrolló una nueva ontología del devenir y de la diferencia.
C. Rojas Osorio

