EXÉGESIS

X Aniversario

Una novela testimonial:

Hasta no verte Jesús mío

Amalia Rivera Colón
Puertorriqueña. Profesora del Departamento de Español del Colegio Universitario de Humacao. Trabaja su tesis doctoral sobre la obra del escritor cubano Senel Paz.

La obra literaria es un producto cultural elaborado por el ser humano en un momento y lugar determinado. Dicha obra o creación est‚tica, como ha señalado Algirdas Greimas, es el resultado semiótico (significativo) del juego entre los cánones literarios, reglas establecidas por la sociedad y la libertad del autor para hacer uso de las mismas.

Durante las dos últimas décadas de nuestro siglo y posteriormente al llamado «boom latinoamericano», ha surgido una nueva «forma literaria» o producto cultural que se ha denominado como la narrativa testimonial.1 Algunos críticos señalan que la inauguración de esta forma tuvo sus inicios (en el caso de M‚xico) con Juan P‚rez Jolote (1948) de Ricardo Pozas y con el trabajo de Oscar Lewis, La vida. Tambi‚n debe mencionarse, La canción de Rachel (1969) de Miguel Barnet.2

Asimismo la crítica señala que esta narrativa testimonial recupera unas corrientes de escritura que se encuentra en los orígenes de la literatura hispanoamericana como lo son las cartas de relación del descubrimiento y conquista, las crónicas de Indias y los poemas ‚picos3.

María Inés Lagos-Pope indica que desde su publicación en México en 1969, la novela de Elena Poniatowska Hasta no verte Jesús mío se ha asociado con el estilo de literatura testimonial al igual que Pozas, Lewis y Barnet.4

Elena Poniatowska nació en Francia en el seno de una familia de nobles polacos. Llegó a M‚xico, país natal de su madre, a los 8 años. Allí vivió en un ambiente bastante alejado de la realidad mexicana que sólo conoció a trav‚s de las criadas de casa. El movimiento estudiantil de 1968 (cuando se llevó a cabo la masacre de Tlatelolco) marcó a su generación y dejó una profunda huella en su ser. Comenzó su carrera periodística y literaria en 1950. Como periodista se ha destacado al escribir numerosísimas entrevistas y crónicas. Trabajó por unos meses con el antropólogo Oscar Lewis en M‚xico. Entre sus obras se encuentran Lilus Kikus (1954) -libro periodístico- y las novelas: La noche de Tlatelolco, obra en la que se relatan los sucesos del 2 de octubre de 1968, durante los cuales el ej‚rcito asesinó a sangre fría una muchedumbre de manifestantes que asistían a un mitin del Movimiento Estudiantil; Hasta no verte Jesús mío (1969), el testimonio de una lavandera mexicana --Jesusa Palancares-- mujer del pueblo que narra su vida desde su tercera reencarnación en un recuento que va de la niñez hasta su estado «actual» de lavandera; y Querido Diego, te abraza Quiela (1978), obra en la que la voz narrativa es la de Angelina Beloff, la amante del artista Diego Rivera en París.5

El propósito de este corto trabajo es señalar los rasgos o caracteres que permiten instalar la novela Hasta no verte Jesús mío dentro de la narrativa testimonial hispanoamericana.

Para llevar a cabo este acercamiento debemos comenzar con la interrogante en torno a la esencia de la narrativa testimonial. ¨En qu‚ consiste? ¿Qué‚ la hace ser creación artística? Cuáles son sus rasgos fundamentales, en qu‚ consiste su delimitación.

Recientes estudios en torno a narraciones de testimonio en América Latina han ido creando un perfil que consideramos bastante claro. Entre estos trabajos podemos mencionar los de Juan Duchesne sobre varios autores como Eduardo Galeano, Miguel Barnet, las narraciones guerrilleras (Ej. El Che Guevara), Gregorio Martínez y Edgardo Rodríguez Juliá. Tambi‚n la publicación de Ren‚ Jara y Hernán Vidal del Simposio sobre Literatura y Testimonio organizado por el Departamento de Español y Portugu‚s de la Universidad de Minnesota en 1984. Entre otros se destacan las colaboraciones de Miguel Barnet, Víctor Casaus, Marta Rojas y Jorge Narváez.6

En la Introducción a Narraciones de testimonio en Am‚rica Latina Juan Duchesne presenta un núcleo de rasgos adoptables por las formas propiamente testimoniales. Es decir, estos rasgos pueden estar presentes en cualquier literatura, pero son indispensables en la testimonial.

En primer lugar la literatura testimonial presenta un testigo o testigos aut‚nticos.7 ste es el caso de Hasta no verte Jesús mío. La protagonista de la obra es una mujer mexicana que existe en la realidad y a quien Elena Poniatowska entrevistó durante largas horas. La autora tomó el producto de sus entrevistas (grabaciones y apuntes) y los reconstruyó. De esta forma surge el personaje de Jesusa (que no es el nombre real) cuyo valor radica en que sus palabras no son ficción, sino historia vivida.

Miguel Barnet considera imprescindible en la ejecución de la novela-testimonial supresión del yo, del ego del escritor o del sociólogo. Habla de una supresión de la discreción en el uso del yo, en la presencia del autor. Dice que el autor debe «despojarse» de su individualidad, pero para asumir la de su informante.8

Tal es el caso de Elena Poniatowska en esta obra. El personaje de Jesusa es el que narra su propia historia y es su personalidad en particular la que impregna todo el texto. A pesar de que la obra es creación de su autora, puesto que ella afirma haber creado diálogos, haber eliminado muchísimas alusiones a la Obra Espiritual y haber creado capítulos, es la perspectiva de Jesusa y su referente real lo que predomina en el texto. Jesusa es la que focaliza todo. Lo que ve Jesusa y cómo lo ve es lo importante. Veamos algunos ejemplos:

Mi mam  no me regañó ni me pegó nunca. Era morena igual a mí, chaparrita, gorda y cuando se murió nunca volví a jugar.9

Mi papá se iba por toda la playa hasta llegar a una roca que está al pie del faro. Las rocas despuntan dentro del agua y cuando les da la ola se abre la concha del ostión y se alimenta con el líquido de la ola; luego se cierra la concha otra vez. Entonces con su machete ­pácatelas! mi pap  arrancaba las grandes ostras, ...(24)

Según a como era en esa ‚poca, el puerto de Salina Cruz se veía grande. Bajo dos puentes de fierro pasan los barcos y anclan dentro de la había. No s‚ cómo sería la vida allí, porque nomás vivía como el perro sin saber cómo... (26)

Estas citas presentan la interpretación de la realidad de acuerdo con Jesusa. El recuerdo de la madre se centra en el carácter y en la identificación física -igual a ella. De ahí el gran significado de la p‚rdida. La figura del padre, por otro lado, aparece como el proveedor, el hombre trabajador, fuerte y tambi‚n creativo. Sobre el puerto de Salinas es interesante destacar el recuerdo que tiene Jesusa del mismo. Es el recuerdo, como los anteriores, visto desde la inocencia y la ignorancia de la niñez: vivía sin saber, como un perro.

Esta perspectiva del personaje nos conduce a la segunda característica de la narrativa testimonial que plantea Duchesne: las declaraciones de los testigos deben ser la materia principal del relato.10

Aunque Poniatowska haya clasificado, organizado y en algunas ocasiones recreado el material; el testimonio de Jesusa es la esencia de la novela. El autor actúa como un editor de cine que selecciona las escenas, las recorta y las organiza; pero el material fílmico está ahí, es la base.

La tercera característica o rasgo es muy importante: el relato se propone atenerse a la factualidad estricta del acontecimiento, de acuerdo a los modelos de factualidad que dé‚ en adoptar o presentar.11

Es decir, el relato debe atenerse a los hechos que se presentan. No hay lugar aquí para la ficción al estilo de la novela convencional. Esto nos presenta un desentrañamiento de la realidad como plantea Miguel Barnet, tomando los hechos que más bien han afectado a la sensibilidad de un pueblo y describi‚ndolos por boca de uno de sus protagonistas más idóneos.12

Poniatowska al hablar sobre Jesusa dice lo siguiente:

Todos somos seres complejos ¿o no? Un personaje no se da a trav‚s de descripciones sino a través uerte que traspasa todas las barreras. Yo no la describo jamá. Ella misma es la que se da.13

Al presentar la vida de Jesusa, Poniatowska está presentando o imprimi‚ndole un sentido histórico a esa realidad. «Contribuir a un conocimiento de la realidad» -dice Barnet, «es querer liberar al público de sus prejuicios, de sus atavismos.»14

La liberación se logra porque el texto testimonial como Hasta no verte Jesús mío, se basa en experiencias verídicas que influyen poderosamente en la disposición del lector y en la manera como ‚ste reacciona frente al personaje y sus actos. Es un texto contestario, polémico.