Filosofía moderna en el Caribe Hispano

 

 

Carlos Rojas Osorio: Filosofía moderna en el Caribe Hispano, México, Grupo Editorial Miguel Angel Porrúa/ Universidad de Puerto Rico, l997

Esta obra trata de algunas de las tendencias filosóficas que se desarrollaron a finales del siglo pasado y comienzos del XX en los países de la cuenca del Caribe de habla hispana. Esas tendencias son: iluminismo, utilitarismo, positivismo, idealismo y materialismo. El énfasis principal está en el positivismo que fue la tendencia filosófica predominante. En cada uno de los países de la cuenca del Caribe se estudian algunos filósofos representativos. En Venezuela, Andrés Bello desarrolló una filosofía empirista pero espiritualista en una de las obras más importantes de la filosofía latinoamericana del siglo pasado: Filosofía del entendimiento. En Colombia se estudia el desenvolvimiento de la filosofía utilitarista, la cual fue muy importante no sólo en la academia sino, y sobre todo, en los foros públicos, pues formó parte de la ideología del naciente partido liberal. El ideólogo principal del utilitarismo colombiano fue Ezequiel Rojas. También en Honduras hubo un representante del utilitarismo: José Cecilio del Valle. Asimismo en Honduras hubo un importante seguidor del positivismo: Ramón Rosa.. En Panamá Justo Arosemena pasó sin solución de continuidad del utilitarismo al positivismo; escribió a los 23 años una importante obra: Apuntamientos para la introducción a las ciencias morales y políticas. En Cuba, José de la y Caballero jugó un papel importante en la modernización de la filosofía. Del positivismo cubano se expone la filosofía de André Poey, y un análisis pormenorizado de Enrique José Varona, su lógica, su psicología, su teoría moral y su estética. También en Cuba, pero ya fuera del positivismo, José Martí desarrolló un pensamiento más cercano al idealismo alemán de Krause y Hegel; un idealismo de la libetad más que un idealismo absoluto.

En Puerto Rico se estudia la figura de Eugenio María de Hostos como representante del positivismo. Otros dos pensadores puertorriqueños que recibieron amplio influjo del positivismp y que se analizan en este estudio fueron Salvador Brau y R. Baldorioty de Castro. Hostos aparece también en su amplia labor educativa en Santo Domingo y su influjo en José Ramón López y Don Pedro Henríquez Ureña. Estos dos pensadores se explican el primero en el positivismo dominicano y el segundo en el humanismo espiritualista. También en Santo Domingo se analiza la obra de Federico García Godoy, en el cual se de una transición del positivismo a las nuevas tendencias filosóficas, como sucedió con Rodó en Uruguay.

En Colombia el positivismo vino más bien a morigerar el ímpetu secularista e individualista del utilitarismo que había sostenido el radicalismo. Rafael Núñez y José María Samper se estudian dentro de esta perspectiva. Carlos Arturo Torres recibió un primer influjo del positivismo de Spencer, pero luego evolucionó hacia lineamientos semejantes a los de José Enrique Rodó y hacia una filosofía liberal de tolerancia.

En Venezuela el positivismo se desarrolló muy ampliamente. En este estudio se consideran: Rafael Villavicencio, José Gil Fortoul y Laureano Vallenilla Lanz. Gil Fortoul desarrolla una filosofía del derecho, especialmente en el área constitucional y penal. Villavicencio desarrolló una filosofía vitalista espiritualista. Vallenilla Lanz es muy famoso por su libro Cesarismo democrático, en el cual desarrolla una teorá política acerca del gendarme necesario. Teoría que aplica nuestras jóvenes repúblicas latinoamericanas.

En Costa Rica Mauro Fernández desarrolló una reforma educativa de inspitación positivista. Ricardo Jiménez estuvo ambientado en el positivismo spenceriano, filosofía desde la cual defiende la democracia liberal. En Costa Rica desarrollaron su actividad, al menos durante cierto tiempo, otros pensadores caribeños como Antonio Zambrana, cubano, positivista idealista; y Máximo Jérez, inspirado en el utilitarismo radical de los colombianos, a los cuales ya me he referido.

En Guatemala el positivismo conoció un desarrollo muy amplio, pues fue una ideología auspiciada desde el gobierno y que influyó en la reforma educativa llevada a cabo por la revolución de l871. Sobresalieron dentro del positivismo guatemalteco Manuel Antonio Herrera, Darío González, Luis Recinos; también el español residenciado en Guatemala Valero Pujol tuvo un influjo importante en el grupo.

En el último capítulo se hace un estudio político: "Saber y poder", es decir, el vínculo bastante fuerte entre positivismo y dictadura; con algunas excepciones desde luego. En las conclusiones se destaca el hecho de que el positivismo jugó un papel modernizador en el Caribe, fortalecer la nación en su etapa organziativa, modernizar la educación mediante la introducción de los métodos científicos donde antes reinaba la escolástica y el espíritu religioso. También en la economía, en el derecho y la ciencia se impulsó la modernización.

 

 

 

 

En Colombia el positivismo vino más bien a morigerar el ímpetu secularista e individualista del utilitarismo que había sostenido el radicalismo. Rafel Núñez y José María Samper se estudian dentro de esta perspectiva. Carlos Arturo Torres recibió un primer influjo del positivismo de Spencer, pero luego evolucionó hacia lineamientos semejantes a los de José Enrique Rodó y hacia una filosofía liberal de torancia.

En venezuela el positivismo se desarrolló muy ampliamente. En este estudio se consideran: Rafael Villavicencio, José Gil Fortoul y Laureano Vallenilla Lanz. Gil Fortoul desarrolla una filosofía del derecho, especialmente en el área constitucional y penal. Villavicencio desarrolló una filosofía vitalista espiritualista. Vallenilla Lanz es muy famoso por su libro Cesarismo democrático, en el cual desarrolla una teorá política acerca del gendarme necesario. Teoría que aplica nuestras jóvenes repúblicas latinoamericanas.

En Costa Rica Mauro Fernández desarrolló una reforma educativa de inspitación positivista. Ricardo Jiménez estuvo ambientado en el positivsmo spenceriano, filosofía desde la cual defiende la democracia liberal. En Costa Rica desarrollaron su actividad, al menos durante cierto tiempo, otros pensadores caribeños como antonio Zambrana, cubano, positivista idealista; y Máximo Jérez, inspirado en el utilitarismo radical de los colombianos, a los cuales ya me he referido.

En Guatemala el positivismo conoció un desarrollo muy amplio, pues fue una ideología auspiciada desde el gobierno y que influyó en la reforma educativa llevada a cabo por la revolución de l871. Sobresalieron dentro del positivismo guatemalteco Manuel Antonio Herrera, Darío González, Luis Recinos; también el español residenciado en Guatemala Valero Pujol tuvo un influjo importante en el grupo.

En el último capítulo se hace un estudio político "Saber y poder", es decir, el vínculo bastante fuerte entre positivismo y dictadura; con algunas excepciones desde luego. En las conclusiones se destaca el hecho de que el positivismo juigó un papel modernizador en el Caribe, fortalecer la nación en su etapa organziativa, modernizar la educación mediante la introducción de los métodos científicos donde antes reinaba la escolástica y el espíritu religioso. También en la economía, en el derecho y el umpulso a la investigación científica.