JUAN ANTONIO CORRETJER
Nació en 1908 y murió
en 198__. Se inició e el cultivo del verso hacia la época
del modernismo, cuando se va superando en Puerto Rico por las corrientes
de renovación vanguardista que surgen tras la primera guerra mundial.
Se manifiesta como poeta dentro de los moldes líricos de avanzada:
decir conciso y ágil, desvestido de anécdota y de adjetivación
imaginística vigorosa y resplandeciente, de levantado vuelo en su
corte moderno; pero sin retorcimientos de idea y forma; emoción profunda,
de auténtica fibra, expresiva de ternura y de dolorido sentir; metros
y estrofas de desembarazadas líneas nuevas, en progresivo retorno
luego hacia los cauces de la lírica hispánica tradicional.
Su temario, enraizado en las esencias de cuanto constituye la realidad
material y espiritual de Puerto Rico, encontrará asideros para el
canto de exaltación patriótica en los contornos de nuestro
paisaje de tierra adentro y de mar, en elementos varios de la fauna y la
flora isleñas, en lis ríos, las nubes, las brisas, los vientos,
el huracán. Busca el apoyos histórico, el poeta va
al pasado indígena y recordará gestas de dignificación
revolucionaria como el Grito de Lares, importante hecho de patria en su
constante prédica de redención política puertorriqueña.
Su auténtica fibra de hijo de la tierra lo lleva a ahondar en las
raíces de nuestro ser criollo, a la par que cultiva sentimientos
de latente lealtad hispánica y de profunda afirmación hispanoamericana.
Su obra abarca más de cincuenta años de quehacer poético,
vida consagrada al culto de la patria y a la causa de la independencia,
sembrada en distintas épocas de persecuciones, arrestos, encierros
carcelarios... destierro... Hacia los años treinta ya el joven está
encaminado por la ruta de un arte poético neocriollista polarizado
en Puerto Rico y lo puertorriqueño, de timbres nuevos y cuyas superiores
calidades líricas le permitirán ahondar bajo la superficie
del "pintoresquismo localista" para elevar el sentimiento de la
tierra nativa a planos de creación de acentos universales; criollismo
que supera a Dávila y Lloréns.
Su primera época de creación
que llegaría hasta el momento del traslado de éste a la penitenciaría
de Atlanta, publica cuatro primeros cuadernos líricos: Agüeybaná
(Poemas criollos)[1932]; Ulises. Versos al mar de un hombre
de tierra adentro) [1933]; Amor de Puerto Rico [1937], Cántico
de guerra [1937]. Dos puntales sirven de apoyo a esta poesía
neocriollista: la visión de la tierra natal, en las dimensiones del
vivir campesino y el paisaje de tierra adentro y de mar, y el cultivo del
tema político y patriótico vinculado al sentir libertario
nacionalista del autor. A esta primera época pertenece el largo
poema El leñero (Poema de la Reolución de Lares [1936],
publicado en NY 1944, luego de los años en prisión en Atlanta
y residencia posterior en La Habana, donde se tuvo que autoexilio.
Entre 1950 a 1961, en un ciclo de activa labor de creación: Imagen
de Borinquen: Los primeros años [1950]; Tierra nativa
[1951]; Alabanza a la Torre de Ciales [1953], Don Diego en
"El Cariño" [1956], Distancias [1957]; Yerba
bruja [1957]; Genio y gua (Rapsodia criolla) [1961]; de visión
época-lírico-histórico sobre el ser y la realidad del
suelo natal; cimas de creación en las ue se funden acertadamente
sentimiento lírico y capacidad expresiva que denota auténtico
dominio de las formas externas, variada índole estrófica,
métrica y rima, notables logros en el ritmo y musicalidad de versos
y estrofas.
Desde los años finales del sesenta y a través de los setenta:
Canciones de Consuelo que son canciones de protesta [1967]; Construcción
del Sur [1972]; Aguilnaldo escarlata [1974]; Pausa para el
amor [1976]; Para que los pueblos canten [1976]; Paso a Venezuela
[1977]; se destaca en ésos el "verso en armas", de preocupaciones
y rebeldías políticas y sociales, concebido dentro de la ininterrumpida
voluntad del poeta de servir con su pluma a la causa literaria de la "tierra
natia". También en los años sesenta, Día antes;
cuarenta años de poesía: 1927-1967 [1973].
Narración breve: Durante su residencia en NY, en Pueblos Hispanos,
relatos mejores incluidos en su libro El cumplido; narraciones arbitrarias
[1979].