Uno de los máximos exponentes de la poesía
de la Generación del Treinta. Después de la aventura vanguardista
del diepalismo que emprendiera en 1921-22, junto a José I. De Diego
y Padró, su verso se perfilaba dentro de líneas de armónica
corrección. En 1926, con la salida en La Democracia de su composición
titulada "Pueblo negro", logrará definir
su posición y original del cultivo del verso negro, que habría
de consagrarse como figura de orden cimero en la lírica hispánica
del siglo XX. Completa Palés, el conocimiento del negreo y el mulato;
de su sicología, costumbres, tradiciones, sobre la base de su experiencia
cotidiana puertorriqueña desde los años de su infancia en
Guayama. Tras "Pueblo negro", surgirán de su pluma otros
poemas de pareja temática que habrían de reunirse al cabo
en el libro Tuntún de pasa y grifería
[1937], "Danza negra", "Candombe", "Canción
festiva para ser llorada", "Falsa canción de baquiné",
"Elegía del Duque de la Mermelada", "Bombo",
"Ñam-ñam", "Majestad negra", "Mulata-Antilla",
"Lagarto verde, etc. En esta obra el poeta recoge con maestría
plástica y agudeza interior una realidad estética rica en
sugerencias que hablan a todos los sentidos y al espíritu. Trabaja
con soltura de artífice experto y sentido de lo lírico esencial
con los diversos recursos de su hacer: efectos onomatopéyicos, aliteraciones,
anáforas, léxico en el cual se funden palabras del caudal
literario ya admitido en el idioma con voces sugeridas de la vida africana
o afroamericana ennoblecidas en el marco del verso, adjetivación
de conciso rigor descriptivo, imaginística densa, de ricas sugerencias
sensoriales e intelectuales, métrica de renovación montada
sobre un extraordinario esquema rítmico, ironía fina, actitud
escéptica, humorismo acre, sensualismo, sentimiento puertorriqueño
y antillano.
La visión de lo negro, captada desde el ángulo del blanco,
se eleva sobre el ras de la mera descripción del fondo geográfico
y humano, en el cual se agitan patéticas realidades, hacia un nivel
de esteticismo en el que la estilización altera los contornos de
las cosas. Por este trueque de perspectiva y conceptualización, mediante
el cual "el descontento se torna en burla risueña y lo patético
deviene humorístico", asumirá Palés uno de los
caracteres comunes más acusados en la poesía de vanguardia
[De la Torre], "que al rehuir todo pathos, al trocar y metamorfosear
lúdicamente los datos de la realidad, recomponía el mundo
exterior a su guisa, adornándolo con alegres colores".
La poesía palesiana, tanto en su etapa negroide como en épocas
posteriores, se realiza como resultado de un arduo proceso de elaboración
que impone al autor su conciencia artística superior y su disposición
de autocrítica exigente. Al difundirse el verso negro, alcanzará
a rebasar el mismo los círculos limitados del catador intelectual
para vaciarse, merced a sus altas calidades rítmicas y sonoras, en
el oído del gran público. Con el nuevo modo lírico
al que da inicio habrá de trascender las fronteras de la insularidad
puertorriqueña para escalar cumbres de excelencia en la geografía
hispánica. Abre el camino a Nicolás Guillén y Emilio
Ballagas [Cuba], Manuel del Cabral [SD], Demetrio Korsi [Panamá]
Jorge Artel y Candelario Obeso [Colombia]; Manuel Rodríguez Cárdenas
[Venezuela], Andrés Eloy Blanco [Venezuela] y Manuel Rugeles [Venezuela],
Nelson Estupiñán Bass [Ecuador]; Ildefonso Pereda Valdés
[Uruguay].
Luego, se inspira en nuevas dimensiones por una poesía depurada,
hincado en un mundo de hondura subjetiva y delicadas intuiciones, en el
cual el exotismo y brillo excesivo de su etapa anterior se tornarían
en buceo íntimo y canción reposada. No pierde la modernidad
de su acento, labra sus últimas creaciones en las canteras tradicionales
de la temática de trascendencia cósmica, el amor, la soledad,
el tiempo, la muerte, en busca de respuestas para las eternas interrogantes
del hombre. Entre las composiciones claves de este momento de plenitud estética
se destacan: "Puerta al tiempo en tres voces" [diosa Filí
Melé], "Asterisco de lo intacto", "Pueblo"...
Novela Litoral; reseña de una vida inútil, que la
dio fragmentadamente en el periódico de Universidad, la deja inconclusa,
luego publicada en 1978. Es una de carácter autobiográfico,
libro de memorias de infancia adolescencia y juventud, en primera persona
por el protagonista, acción en Guayama, Manuel Pedralves, protagonista;
durante las primeras décadas de siglo;